


Una parte del titulus (INRI) de la cruz de Cristo (descubierto en la propia iglesia en 1492).
Dos espinas de la santa corona
Un clavo incompleto de la cruz
Tres trozos de madera de la Santa Cruz (el trozo mayor fue transferido a la basílica de San Pedro por instrucción de Urbano VIII, 1629).
Como puede observarse, se trata del mismo icono que vimos representando al Reino Latino de Jerusalén (lo que de por sí ya muestra la estrecha relación de la orden con el mismo) pero convenientemente brisado (alterado) para mostrar que representa a una institución distinta: mantiene el mismo campo de plata que vimos en el escudo del reino pero cambiando el oro de los muebles (en este caso las cruces) por los gules (esmalte rojo) haciendo así aún más evidente la realidad que quieren simbolizar:
« ... en honor de la pasión de Cristo, por respeto hacia el Soberano pontífice y por obediencia hacia el Vicario de Cristo y los obispos, hemos adoptado las santas cruces en honor de las cinco llagas de Nuestro Señor Jesucristo para distinguirnos entre los infieles. Además, hemos decidido fundar la orden del Santo Sepulcro de nuestra ciudad de Jerusalén, en honor a la Resurrección y hemos querido que las dichas cruces rojas, en honor de las llagas infligidas a Cristo, sean llevadas por los Caballeros de la dicha Orden... » [Artículo 4 de los primeros estatutos asignados a la orden, 1099]
La orden tiene por fundadores míticos a Santiago el Mayor (considerado primer obispo de Jerusalén y fundador de una guardia de honor para el Sto Sepulcro), Sta Elena (asociada por la tradición a la construcción de la basilica constantiniana del Sto Sepulcro) y Carlomagno (peregrino a Jerusalén).
De hecho, parece más bien fundada por Godofredo de Bouillon, que organiza un capítulo de canónigos para encargarse del culto en la basílica del Sto Sepulcro. Una comunidad de hombres y mujeres (comparable a una orden tercera) vivía en torno a la basílica y asistía a los cultos, a esta comunidad se unen caballeros cruzados retirados a una vida de oración. De entre ellos sale el primer maestre de la orden, Hugue de Payns, en 1129.
En principio haría exclusiva referencia al reino de Jerusalén, pero como veremos en una entrada posterior, convenientemente brisado (alterado) pasó a representar a un instituto religioso (Orden del Sto Sepulcro) y de ahí a entrar en nuestro mundo cofrade: claramente (aunque éste parece un uso más bien moderno) en las corporaciones que tienen por título la Entrada en Jerusalén; sin embargo, aparece ya usado desde antiguo por probablemente la decana de las corporaciones penitenciales.